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¿Quiénes Somos?

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Familia Religiosa del Verbo Encarnado

 
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El Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM) y el Instituto del Verbo Encarnado (IVE), junto con la Tercera Orden Secular forman la única Familia Religiosa del Verbo Encarnado. Los miembros de ambos Institutos Religiosos profesan votos de castidad, pobreza y obediencia, y un cuarto voto de esclavitud a María. Los dos Institutos Religiosos comparten el mismo carisma, tienen constituciones gemelas e incluyen las ramas activa y contemplativa.

 
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Nuestro carisma

Por el carisma propio del Instituto, todos sus miembros deben trabajar, en suma docilidad al Espíritu Santo y dentro de la impronta de María, a fin de enseñorear para Jesucristo todo lo auténticamente humano, aun en las situaciones más difíciles y en las condiciones más adversas; es decir, es la gracia de saber cómo obrar, en concreto, para prolongar a Cristo en las familias, en la educación, en los medios de comunicación, en los hombres de pensamiento y en toda otra legítima manifestación de la vida del hombre. Es el don de hacer que cada hombre sea “como una nueva Encarnación del Verbo”, siendo esencialmente misioneros y marianos.

La misión, recibida del fundador, y sancionada por la Iglesia, es llevar a plenitud las consecuencias de la Encarnación del Verbo, que “es el compendio y la raiz de todos los bienes”, en especial, al amplio mundo de la cultura, o sea, a la “manifestación del hombre como persona, comunidad, pueblo y nación”.

 

Nuestra espiritualidad quiere estar anclada en el misterio sacrosanto de la Encarnación, el misterio del Verbo hecho carne en el seno de la Santísima Virgen María. De modo tal que podemos decir que nuestra espiritualidad es la de la Persona del Verbo Encarnado y la de su Madre, para que, en el Espíritu Santo, podamos unirnos al Padre. De la explanación del misterio del Verbo encarnado brotan todos los principios de la vida espiritual de nuestro Instituto, según consta en el Directorio de Espiritualidad. En nuestras vidas y acciones debe primar “el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret Hijo de Dios”, de tal manera vividos que no debemos anteponer nada a su amor.

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Nuestra espiritualidad

 

El padre Carlos Miguel Buela, V.E., es sacerdote desde el 7 de octubre de 1971. Desde el comienzo de su sacerdocio se avocó con empeño a la pastoral juvenil, con la convicción de que la Iglesia se ocupa de los jóvenes “no por táctica sino por vocación”.

Para ellos escribió Jóvenes hacia el tercer milenio. También es autor de El Catecismo de los jóvenes, Modernos ataques contra la familia, María de Luján, El misterio de la Mujer que espera, Fátima …¡y el sol bailó…!, Sacerdotes para Siempre, Nuestra Misa y de numerosos artículos publicados en diversas revistas. Incansable predicador y gran propulsor de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Ha fundado tres Hogares de Caridad para niños deficientes y huérfanos, y dos colegios secundarios.

Fundó el “Instituto del Verbo Encarnado” en 1984 y el Instituto “Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará”, rama femenina de la Familia Religiosa “del Verbo Encarnado”, en 1988. Ambos institutos en formación cuentan con rama apostólica y contemplativa, tienen como carisma la prolongación de la Encarnación del Verbo en todas las manifestaciones del hombre y como fin específico la evangelización de la cultura. 

Nuestro fundador

Nuestros elementos no negociables

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“Por el carisma propio del Instituto, todos sus miembros deben trabajar, en suma, docilidad al Espíritu Santo y dentro de la impronta de María, a fin de enseñorear para Jesucristo todo lo auténticamente humano, aun en las situaciones más difíciles y en las condiciones más adversas”.

(Constituciones, 30)